domingo, 5 de octubre de 2014

Ciudad de México

Julio - agosto 1999

¡Ah, la gran Ciudad de México! La capirucha, el defectuoso. ¡Cuántas veces hemos pasado por ahí! Mis primeras veces, cuando quería ser actor. Largos viajes de veinticuatro o veintiseis horas desde el D.F. hasta juaritos, una verdadera pesadilla. En realidad, no tanto. Así descubrí que basta cubrirme los ojos para quedarme profundamente dormido. Aquellos largos viajes tenían algo de encantador. Además era joven y resistía todo. En el recorrido del centro-sur del país hacia el mero norte el paisaje cambia un montón. Simplemente los colores: todo es muy verde por allá, todo es muy arenoso por acá. Después, cuando era estudiante en Cuernavaca, el D.F. era paso obligado hacia casi cualquier lado. En ese tiempo el D.F. se convirtió en una fuente de diversión de fin de semana. ¡Ah, qué distinto fue vivirlo así que cuando viví ahí! Algunos años después, cuando la vida me llevó al otro lado del Atlántico, la ciudad también se convirtió en ciudad de paso. Hay que pasar por la Ciudad de México, pasar y seguir pasando.

Pero no nos adelantemos. Estamos en 1999. Terminar la preparatoria coincidió con que el grupo de teatro con el que trabajaba se iba a la Ciudad de México a montar una obra sobre Felipe Ángeles con la Compañía Nacional de Teatro. Yo no sabía qué quería hacer con mi vida así que me fui con ellos. Y por primera vez en mi vida, por tiempo indefinido.

Para alguien que no había salido mucho de su ciudad, conocer el D.F. fue una gran impresión. Mi primera imagen de la ciudad fue el imponente Palacio de Bellas Artes. Saliendo del metro, recuerdo voltear hacia el cielo y maravillarme con la majestuosidad del edificio. En ese momento, justo a un lado del palacio, había una sesión de fotografía y una modelo con ropa exótica posaba frente a la cámara con gestos atrevidos y sensuales.

Todo me parecía espectacular y a todo le tomaba foto. Me paré de frente al palacio de Bellas Artes y le tomé una foto. Una amiga me dijo: "Mejor cómprese una postal". Como era mi primera vez, le tomé fotos al metro. No lo he vuelto a hacer.