Octubre 1999
Segunda función de Felipe Ángeles. Estuvimos en un teatro cuyo nombre no recuerdo pero sí recuerdo la inmensidad del espacio para el público. Un teatro majestuoso, eso era. Y otra vez, caballos, balazos, cañonazos, lágrimas, golpes en las tarimas.
León es famoso por su calzado de piel. Acabados nuestros compromisos, nos lanzamos de compras. Casi estoy seguro que compré dos pares de zapatos. Uno de ellos, unos botines verdes con punta de metal de los que estuve muy orgulloso durante mucho tiempo. Eran como de gamuza o algo así, la superficie del botín era tersa, muy suave. Esos botines duraron más que Felipe Ángeles.
Segunda función de Felipe Ángeles. Estuvimos en un teatro cuyo nombre no recuerdo pero sí recuerdo la inmensidad del espacio para el público. Un teatro majestuoso, eso era. Y otra vez, caballos, balazos, cañonazos, lágrimas, golpes en las tarimas.
León es famoso por su calzado de piel. Acabados nuestros compromisos, nos lanzamos de compras. Casi estoy seguro que compré dos pares de zapatos. Uno de ellos, unos botines verdes con punta de metal de los que estuve muy orgulloso durante mucho tiempo. Eran como de gamuza o algo así, la superficie del botín era tersa, muy suave. Esos botines duraron más que Felipe Ángeles.