domingo, 16 de noviembre de 2014

Saltillo

Febrero 2005

Nuestro montaje de Ñaque empezaba con Solano entrando desde el público hacia el escenario. El teatro de Saltillo es grande, o más bien, muy largo. Desde el vestíbulo Solano llama a Ríos, quien desde el escenario responde. Entonces Solano va hacia allá. En Saltillo ese ir hacia allá tomó mucho tiempo. El pasillo era muy largo así que tuve que correr. Y ahí iba, en chinga rumbo al escenario. Debía estar concentrado en las circunstancias de la obra pero aquello me hizo mucha gracia. Afortunadamente, logré contenerme y la obra siguió su curso normal.

No creo que hayamos hecho gran cosa en Saltillo. Después de la función volvimos al hotel, un paseo por ahí tal vez. Antes de irnos, pasamos un buen rato afuera de un Soriana recogiendo tickets.