lunes, 17 de noviembre de 2014

Tehuantepec

Enero 2006

¡Feliz año nuevo! Llegamos a Tehuantepec a eso de las 10 u 11 de la noche del 31 de diciembre. Fuimos a ese pueblo oaxaqueño buscando a Sergio, un buen amigo con el que solía pasar mucho tiempo en mis años teatreros. Y Sergio nos llevó a casa de un gran amigo suyo y ahí recibimos el año nuevo. Nomás llegando nos ofrecieron mezcal. Ella fue más prudente que yo y no se lo tomó. Yo sí, por supuesto, y luego lo lamenté. Salí ya medio borracho a comprar cohetes a unos niños que andaban por ahí corriendo. Encendí uno y debí lanzarlo hacia arriba. No reaccioné y los niños me gritaron: ¡aviéntalo! Mi reacción de borracho fue aventarlo hacia enfrente de mi y ¡ándale que va pasando una chica justo en ese momento! El cohete fue a tronar justo encima de su cabeza. La desafortunada jovencita dijo algo (probablemente no muy amable) y siguió caminando. Yo me asusté, le regresé los cohetes que había comprado a los niños y me metí de nuevo a la casa. Adentro bebimos, comimos, nos abrazamos y volvimos a beber. La familia que nos recibió hizo su ritual de año nuevo en secreto, Ella y yo hicimos el nuestro. 

 Sergio y yo.

Aquel día, Ella y yo dormimos juntos en una hamaca por primera vez. Y bueno...

 Ella y yo, en una hamaca.