Junio 2011.
Cómics, papas fritas y cerveza, ¡bienvenidos a Bélgica!
Primera escala: Leuven. Allá fui a mi primer congreso dedicado exclusivamente a geometría tórica y tropical (chiste obligado: ¿cuál área es sub-área de la otra? La respuesta según a quien preguntaras). Celebridades acudieron a la cita, incluyendo a Cox (en otro evento me encontré a O'Shea, ¿dónde estás Little?).
La invitación a degustar cerveza belga no se hizo esperar. En el bar, después de revisar la extensa carta, me decidí por alguna. La pido, un rato después regresa el mesero con la bebida y me dice, muy apenado, que no tenía el vaso correspondiente a esa cerveza. Qué más da. El mesero se va y los locales inmediatamente me advierten: ninguno de nosotros habría aceptado un vaso incorrecto. Me dejan boquiabierto. Esta veneración por la cerveza no se da en ningún otro lugar del mundo.
| Al fondo, la inigualable Helena. |