2001 - 2002
¡Qué nombrecito! Aquella vez íbamos Toño, Sergio y yo. Con Sergio hice muchos pequeños viajes no lejos del D.F. Qué maravilla era turistear con él y escucharlo hablar de la arquitectura de las iglesias. En uno de esos viajes visitamos Amecameca. De la ciudad en sí poco recuerdo. Cuando empezaba a caer la tarde, subimos hacia el Popocatepetl. En aquellos días, el volcán tenía algo de actividad por lo que no pudimos acercarnos demasiado. Llegamos a un retén del ejército y ya no pudimos avanzar. Pero igual nos quedamos ahí un momento.
Estuvimos frente al volcán. Un rato juntos, luego cada quien, sin quererlo, se apartó un momento. Por aquellos días había leído una novela de Rosario Castellanos en la que un personaje decía haber conocido el viento en algún lugar. Para mi, ese fue el lugar.