Marzo 2008
Otra semana santa, probablemente. Ya habíamos visitado los alrededores de Cuernavaca, faltaban las famosas lagunas de Zempoala, que están ahí, cerquita. Uno se sube al camionzaso y uno se baja a la mitad del camino rumbo al DF, por la libre. A la mitad o antes o después, quién sabe.
Bueno, tampoco hay mucho que hacer en el lugar. Sólo alejarse de todos, internarse en la montaña, pasearse en la laguna, montar a caballo.
El don de los caballos.